En estética avanzada, hay tecnologías que pasan de moda y otras que se consolidan con el tiempo. Rollaction pertenece claramente al segundo grupo. Desde su incorporación a Rosa Núñez, esta aparatología ha demostrado ser una aliada clave en los tratamientos corporales por su eficacia real y resultados visibles.
Hoy damos un paso más con la llegada de Rollaction 2.0, una versión renovada que no solo optimiza su rendimiento corporal, sino que incorpora una nueva funcionalidad facial, ampliando de forma notable sus aplicaciones terapéuticas y estéticas.
La misma base fisiológica que tan buenos resultados ha ofrecido en el cuerpo, ahora adaptada cuidadosamente a las necesidades específicas del rostro.
Rollaction: una tecnología que actúa desde la fisiología
La eficacia de Rollaction se basa en su sistema rotatorio, una tecnología capaz de trabajar de forma profunda y controlada sobre la piel, el tejido adiposo y la musculatura.
A través de cabezales motorizados, se ejerce una presión dinámica que:
Estimula la circulación sanguínea
Favorece el drenaje linfático
Activa el metabolismo tisular
Mejora la tonicidad muscular
Contribuye a la remodelación corporal
Una de sus grandes ventajas es su capacidad de adaptación a la densidad del tejido, lo que permite trabajar a distintos niveles de profundidad sin provocar inflamación ni agresión. Por eso, durante años ha sido especialmente eficaz en tratamientos anticelulíticos, reductores, drenantes y reafirmantes.
Con Rollaction 2.0, este potencial se amplía al ámbito facial.
Nuevo cabezal facial Rollaction 2.0: firmeza, estimulación y efecto tensor
La gran novedad de esta actualización es la incorporación de un cabezal facial ergonómico, diseñado específicamente para tratar zonas delicadas como mejillas, óvalo facial y cuello.
Su acción se basa en una microcompresión mecánica controlada, que:
Estimula el tejido conectivo
Activa los fibroblastos responsables del colágeno y la elastina
Mejora la elasticidad y firmeza de la piel
Favorece el retorno venoso y la oxigenación
El resultado es un efecto tensor visible, sin necesidad de calor, radiofrecuencia ni procedimientos invasivos. El tratamiento es confortable, relajante y no genera inflamación, lo que lo convierte en una excelente opción tanto como tratamiento principal como complemento a otros protocolos faciales.
Desde la primera sesión, la piel se percibe más luminosa, tonificada y uniforme. Con sesiones regulares, ayuda a combatir la flacidez y a redefinir el óvalo facial de forma progresiva y natural.
Más allá de lo estético: un tratamiento funcional y versátil
Rollaction 2.0 no actúa únicamente a nivel estético. Su capacidad para movilizar líquidos y activar la microcirculación lo convierte en una herramienta altamente funcional dentro de nuestros protocolos de bienestar.
El cabezal facial, en particular, es ideal tras limpiezas profundas, como refuerzo de tratamientos reafirmantes o como parte de rituales de relajación y descongestión del rostro.
Tecnología renovada, misma filosofía: resultados reales
La actualización de nuestra aparatología responde siempre a un criterio claro: eficacia, seguridad y coherencia clínica. Con Rollaction 2.0 no cambiamos de método, sino que evolucionamos una tecnología que ya ha demostrado su valor.
Esta nueva versión incorpora:
Diseño más ergonómico
Mayor potencia y precisión
Mejor respuesta del cabezal
Optimización del tiempo de sesión
Todo ello permite tratamientos más personalizados, eficientes y adaptados a las necesidades reales de cada paciente.
Un nuevo aliado para el cuerpo… y para el rostro
La llegada de Rollaction 2.0 marca un antes y un después en nuestros tratamientos corporales y faciales. Su versatilidad, su base fisiológica y su capacidad de adaptación tanto a tejidos densos como a zonas delicadas lo convierten en una herramienta imprescindible dentro de la estética avanzada no invasiva.
Ya no solo hablamos de remodelación corporal: ahora también trabajamos el rostro desde una lógica respetuosa con la piel, activando sus mecanismos naturales de regeneración y firmeza.
En Rosa Núñez, seguimos apostando por una estética con criterio:
tecnología de vanguardia, rigor profesional y resultados que realmente merecen la pena.